martes, 14 de septiembre de 2010

Flora austríaca. Impatiens glandulifera.

Pertenece a la familia de las Balsaminaceae o Balsámicas que está integrada por unas 850 especies, la mayoría de las cuales son originarias de Asia y África. Esta familia se caracteriza por sus flores delicadas y carnosas, de gran colorido y rápido crecimiento. Tienen tendencia a escaparse de los jardines y extenderse a gran velocidad. Esta especie fue llevada del valle de Cachemira en la India a Gran Bretaña en 1839, y desde entonces ha ido extendiéndose por el resto de Europa.




Es una planta anual que crece en valles fluviales, vegas húmedas y las lindes de los bosques. Antes de la llegada del calor estas plantas tienen un aspecto bastante lastimoso. Parece como si las ortigas y las malas hierbas estuvieran apunto de cubrirlas. Pero de repente, pasado el día de San Juan, empiezan a crecer y a ramificarse derrotando a sus vecinas. Su crecimiento es exuberante e impetuoso: absorben el agua subterránea, lo cual hace que se hinchen los nudos de sus tallos rojizos y provoca el goteo del líquido sobrante en las hojas y brotes. Si una tormenta derriba los tallos de hasta dos metros de altura, rápidamente vuelven a desarrollarse nuevas raíces en todos los nudos que tocan el suelo. En otoño, cuando la mayor parte de las plantas se han marchitado y echado las semillas, Impatiens sigue floreciendo desenfrenadamente. Sólo la llegada de las heladas acaba con su fuerza expansiva.




Su inflorescencia es soberbia y las flores son sorprendentemente delicadas para una planta tan poderosa. Los delicados pétalos violeta están unidos de dos en dos y forman una garganta o boca abierta, semejante a una orquídea, que sirve de invitación a los abejorros para que beban su néctar y se impregnen de su polen. Dos sépalos rojos se unen formando una especie de corona con espolón, como si la flor llevase una caperuza. Las flores penden de sus folíolos y son sensibles a la más leve brisa. Al mecerse, articulan sus movimientos como gráciles bailarinas. El ovario superior forma una cápsula que se rompe con un perceptible sonido al más mínimo toque y arroja sus semillas a varios metros de distancia, como si de proyectiles se tratara, consiguiendo una rápida colonización del terreno.




En China las balsamináceas tienen numerosas aplicaciones internas y externas en trastornos como el reuma, los resfriados, las inflamaciones glandulares, los forúnculos y las enfermedades de la piel. Con las flores frescas se tratan las infecciones por hongos de las manos. Los científicos chinos han podido demostrar que los extractos de Impatiens inhiben el desarrollo bacteriano.




Preparada en esencia, la flor es capaz de transformar la impaciencia, la precipitación y la irritabilidad, en un modo de obrar y pensar con rapidez compatible con la paciencia, la delicadeza, la compasión y la afabilidad.




Impatiens glandulifera. Fotografías: Sandra Gasque Andrés.

Información extraída del libro "Flores que curan el alma" de Mechthild Scheffer y Wolf Dieter Storl.


30 comentarios:

Pilar Vidal Clavería dijo...

Que maravilla de fotografías, vi las flores de Impatiens en el Jardí de les essències de Jordi Cañellas y me quede enamorada, que suerte disfrutar ahora de todas estas imágenes, que por cierto no has hecho tu sino Sandra por lo que leo al pié de foto, felicítala de mi parte.

Las encuentro unas flores muy sensuales, provocan con su belleza y atrapan al que las mira.

Gracias y un abrazo

Elvira dijo...

¡Fantástica entrada, Ofelia! Me encanta cómo se ven los pelos de la abeja que está a punto de introducirse en la "garganta" de la flor. Pero mi favorita es la penúltima foto, en la que sólo se ve el culillo de la abeja, que parece estar siendo engullida por la flor.

Ya me había fijado (en el vídeo de Giovanni) en cómo se introducían las abejas en lo más profundo de estas flores.

Besos***

Elvira dijo...

Ay, no me había dado cuenta de que las fotos son de tu hermana. ¡Enhorabuena, Sandra!! Y besos

enric batiste dijo...

En tus propias palabras definida,
en esencia, Impatiens es capaz
de mudar impaciencia en paciencia,
y precipitación en rapidez,
irritabilidad es compatible
con la compasïón, delicadeza
y cierto modo afable en el obrar,
y en cierto modo estético y ético
dar sentido al pensar, actuar, vivir...

Un beso en tus palabras de impaciencia

Ofelia dijo...

Hola Pilar,
estas flores crecen en abundancia en Austria y le pedí a Sandra que las fotografiara. La felicitaré de tu parte. En verdad que son unas plantas espectaculares y sus flores muy magnéticas. Y tocar las vainas donde se alojan las semillas es toda una experiencia, parece que te pase la electricidad. Juego a quedárme impávida cuando explotan y lo consigo muy pocas veces.
Gracias por tu aportación y un beso de color malva*

Ofelia dijo...

Hola Elvira,
que estratégia tan genial la de la flor¡!¡ El abejorro encaja perfectamente y sale cargado de polen.
Son flores difíciles de fotografiar y Sandra lo ha hecho de maravilla.
Me alegro mucho que te guste la entrada. Ah¡ y todavía tengo las semillas en el monedero que creo deben hacer su efecto, porque estos días estoy ocupada con la serenidad que tanta falta me hace.
Gracias por tus palabras y un beso pacífico*

Ofelia dijo...

Hola Enric,
que arte escribiéndo¡!¡
Esta mañana han llegado las fotos y rápidamente pero con calma, ya están publicadas.
Me reconozco en la impaciencia y en el anhelo de transformarla.
Un beso desde la serenidad*

Marcos Callau dijo...

Igual que dice Pilar, me parecen unas flores muy sensuales, por su morfología y por su aspecto carnoso. Me recuerdan a las orquídeas. Fabulosas fotografías las de Sandra, mi enhorabuena.

Montse dijo...

Seguramente el nombre "impatiens" dió lugar al adjetivo impaciente ¡y me alegra tu impaciencia!, así las flores están frescas y las percibo con todo su esplendor.
Impaciente como la abeja, que nada más empezar a libar ya se sumerge hasta el fondo y extrae todo el polen con avidez.
Yo también soy del club y ya estoy esperando nuevas entradas, jajaja...

Mis felicitaciones a tu hermana por las fotografías ¡se nota el parentesco!

Besos.

Miguel Baquero dijo...

Qué hermoso nombre el de Impatiens. Seguramente se le dirá así por otra cosa, pero sería hermoso que se tradujera por "impaciente"

Sra de Zafón dijo...

Esta claro que tendré que tomármelas, amada mía, porque después de leer esto me siento totalmente impaciente.

Exuberantes, impetuosas, gráciles bailarinas, aves fénix en las tormentas, cogen fuerzas tras el día, o la noche, de San Juan, escapan de los jardines ...
Me caen de maravilla...me encantan.

Las fotos tan preciosas como las flores. Transmite mi gratitud a tu hermana

Vengo de donde Marce y me voy do a donde Elvira a seguir recolectando para nuestro ramo

Buenas noches

Ofelia dijo...

Hola Marcos,
....y a los abejorros se les encienden todas las pasiones¡!¡
Si que parece una orquidea, como un eslabón entre la planta y el animal.
Felicitaré a Sandra de tu parte.
Un beso*

Ofelia dijo...

Hola Montse,
pues parece que su nombre viene del chino jixingzi (y no es broma) que significa impaciencia. Sólo de intentar leerlo ya he perdido la calma¡!¡ Con lo tranquila que estaba yo.
Impacientemente agradezco y transmito tus felicitaciones y te envío un beso más rápido que corriendo*

Ofelia dijo...

Hola Miguel,
pues se llama así porque tiene un ritmo de crecimiento increíblemente rápido y porque sus cualidades curativas aportan calma y serenidad.
Un abrazo (esta noche no abro tu libro, ayer sólo quería leérte)

Ofelia dijo...

Hola Vaquiña,
pues yo voy a inyectármela por los cuernos, orejas y rabo, porque quiero pacer pacientemente por tus prados YA!!!!!! Que no me aguanto las ganas de unir nuestros hocicos y anhelos.

Me voy a subir a una semilla de Impatienes para que me lance directamente, a bocajarro, sobre la hierba en la que siesteas.

Tu gratitud será transmitida a tu futura cuñada, preciosa rumiante.

Me despido de ti, pero ahora, l e n t a m e n t e****************

Arancha C. dijo...

Impatiens es también el género de la "alegría de la casa". Es una planta que siempre me recuerda a mi madre, que la esquejaba año tras año hasta que una plaga de araña roja acabó con todas las variedades. Es totalmente cierta su vitalidad, como se agarra a la vida, quizás por eso la llaman "alegría". Son tan jugosas, tan impacientes con la luz y la humedad...

Esta especie que has fotografiado es aún más espectacular que su pariente más modesto. Me encantaría cultivarla en casa.

¿Te trajiste esquejes, Ofelia?

Un beso

Isabel dijo...

Disfruto con tus fotos y su explicación.
A mí me ha recordado a la orquídea.

Besos

marce dijo...

Impatiens se impone hasta la llegada del frio, para el frio la flor de la Jacobina.
Por aquí tenemos una nativa del Himalya: Impatiens balfourii Hook, que fue introducida por su vistosidad para los jardines y, habita en lugares rodeados de estiercol y, como bien explicas,se reproduce con facilidad por su tan peculiar forma de lanzar sus semillas, como es el caso del pepinillo del diablo , los lupinos.
Es extraordinario conocer esas plantas que proceden de lugares tan lejanos y una vez en estas tierras se abren paso, en casos, desplazando a las propias o autoctonas.
Me tomaré una infusión de impatiens para los catarros y, de paso aplaco mi inquietud impaciente...

un abrzo.

Odel dijo...

Son unas flores preciosas como las fotografias, no las conocia gracias por enseñarlas

Ofelia dijo...

Hola Arancha C.,
esquejes no, pero sí semillas. Sé que necesita sol pero sobre todo mucha agua y espacio porque se hace enorme.
Un abrazo con alegría**

Ofelia dijo...

Hola Isabel,
coincido con tu apreciación, tiene un aire a las orquídeas que son plantas que han evolucionado hacia el reino animal, adoptando formas de animales....parecen tener boca, oídos, ojos. La Impatiens tiene una morfología que va encaminada a lo mismo.
Me alegro contigo de tu disfrute.
Un beso*

Ofelia dijo...

Hola Marce,
es cierto que podemos considerarla como planta invasora, pero ¿alguna no lo ha sido en su momento o al menos lo intenta? Todo está en constante cambio y evolución, a mi me parece natural que esto ocurra.
Gracias por ampliar esta entrada con tu sabiduría.
Un abrazo impaciente*

Ofelia dijo...

Hola Odel,
para mi es un placer. Gracias por tus palabras.
Un beso

Rayuela dijo...

llegué a casa anoche.
mi hija Celeste había dejado sobre la mesa una carta que venía de lejos.
en la carta había semillas, bien guardadas, como en la tierra.
eran semillas de Impatiens.

mil besos, mil gracias*

Ofelia dijo...

Hola Rayuela,
esto se llama sincronicidad¡!¡
A ver si a la Impatiens le gusta Argentina. Seguro que sí porque le encanta crecer y expandirse.
Mil besos y bienvenida de nuevo al mundoblog***

Anónimo dijo...

Hola, Ofelix.
Gracias a Sandra por la belleza de las fotografías. A ti, como siempre, por compartirlas, y al resto por los comentarios.
Que digo yo, y estas flores no me irían bien a mi para lo mio?. Jajaja.
Besox.

Ofelia dijo...

Hola Chus,
para lo tuyo.....y para lo mio, que estoy impaciente por que llegue el día de mañana.
Voy ahora mismo a regalarme un poco de paz, leñe¡!¡
Y gracias a ti por regalar a este planeta tu simpatía, frescura y chispa.
Hasta mañana¡!¡
Besoxs***

Sra de Zafón dijo...

Ohhhhhfeliaaaaaaaa ¿¿¿¿Yaaaa????
¡¡¡¡Quiero detalles!!!!! :-)
Me escribes, me llamas?
Besos impatiens, no pienso tomarme nada para la impaciencia,porque nada podrá aplacarla...

Se me derriten los cuernos, se me dislocan los anhelos y del corazón, parten, galopando hacia ti, mis alocadas ilusiones de contraer matrimonio con mi amada toro.
Habría que quedar con los padrinos, los testigos, el oficiante... aunque en realidad creo que primero tú y yo deberíamos tener una luna de miel, o una tierra de chocolate y luego ya veremos como hacemos con todo lo demás.
Besos dormídisimos.

Ofelia dijo...

Hola Vaquiña,
alejada de este planeta por unos días, aunque sin dejar de pensar en ti y tus pastos, me voy al yahoo a escribirte una nota adornada por la flor de la salicaria que me ha acompañado estos días.
Besos que fluyen**

Elvira dijo...

Hoy he hecho fotos al brote de Impatiens en mi jardinera. Estoy emocionada con tantas plantas nuevas. Y también han brotado 11 plantas de milenrama rosa. ¡Qué emoción verlas crecer!

Besos impacientes